12 CONSIDERACIONES ACERCA DE LAS
DONACIÓN DE ÓRGANOS
Cualquier persona menor de 70 años de edad puede convertirse en
donante.
Si se trata de un menor de edad sus padres o representantes deben
consentir la donación.
A partir de los 18 años cualquier persona voluntariamente puede
ser donante de órganos.
Sólo después de decretada médicamente la muerte cerebral de un
paciente se pueden realizar trasplantes de órganos de personas recién
fallecidas.
Los donantes en vida suelen ser familiares de los pacientes.
Sólo quienes hayan padecido cáncer (excepto cerebral o cutáneo
no melanomatoso), infección severa o enfermedad renal no pueden donar sus
órganos y tejidos.
Es posible trasplantar varios órganos y tejidos.
Se puede decidir cuáles órganos y tejidos se desea donar.
Tanto si la donación se realiza en vida como si se trata de un
donante cadáver, la extracción se realiza a través de una cirugía con
todos los cuidados y consideraciones pertinentes.
Si el donante es una persona viva, luego de la extracción y de los
cuidados tradicionales posteriores a una cirugía puede llevar una vida
normal.
Si se trata de un donante fallecido, la cirugía de extracción se
realiza al poco tiempo después de la muerte y no se desfigura el cuerpo.
La donación es una acto de generosidad y culto a la vida.